Berta Rojas
Críticas
La Historia del Tango
/ CD Album
Berta reanuda su rol de instructora-Historia del Tango, por Berta Rojas y la Camerata Bariloche

Berta Rojas ha probado una y otra vez que puede interpretar cualquier estilo de guitarra con cualquier grupo o dúo musical que elija. Ya sea se trate de una interpretación en versión jazz de música paraguaya con Paquito D’Rivera, un solo de guitarra clásica, con la joven orquesta de Cateura, o más recientemente, interpretando tangos junto a la orquesta de cámara argentina, Berta dirige con sutileza. Ella no necesita ser alabada con comentarios sobre su género. En pocas palabras, es una guitarrista brillante. Ahora vuelca su magnífico talento e imaginación hacia el tango. El disco, titulado “Historia del Tango”, una convergencia cósmica de las mejores variables posibles. El tango es la pieza central del disco. Composiciones impresionantes de artistas de la talla de Astor Piazzolla, Carlos Gardel y otros han proveído obras de tango que permitieron a Berta Rojas elegir las mejores, más apropiadas piezas del género. Este es uno de los sellos de las grabaciones de Berta Rojas; se concentra en la música y deja que su propio talento la realce. Su capacidad artística es el segundo tópico de convergencia. Su gran talento es alimentado por la indescriptible calidez y emoción de su interpretación. Esto se hace patente en sus dos últimos discos, ambos nominados a los Grammy Latinos. Junto con estos elementos, encontramos la brillantez de los arreglos de Carlos Franzetti, que ha tomado diferentes piezas de tango y las ha convertido en algo maravilloso para la guitarra y orquesta. La Camerata Bariloche es una reconocida orquesta argentina que ha gozado de gran éxito desde su formación, en 1967. Bajo la dirección de Popi Spatocco, la Camerata Bariloche ha alcanzado la máxima expresión de calidad. Cabe señalar que no toda la selección está compuesta estrictamente de tangos. Dos de las obras son milongas. Las milongas son bailables, pero no emplean el mismo ritmo repetitivo del tango. También hay una muestra de vals criollo, un vals sudamericano, así como también un videoclip con sabor a tango. Una de las milongas da comienzo al álbum. “Taquito Militar” de Mariano Mores, muestra la hermosa interacción de la guitarra de Berta con la Camerata Bariloche. Mientras que Berta ejecuta destacados solos, la guitarra es tratada como una voz más de la orquesta, más que un instrumento solista. Se trata de una pieza animada y muy agradable. La obra comienza con un solo de guitarra, para luego ser acompañada por la Camerata Bariloche. Mientras que la guitarra es el instrumento destacado, el bandoneón hace una marcada aparición. La pieza es estridente y penetrante. Las entonaciones vivaces y expresivas de Berta se destacan y llenan de vivacidad a la interpretación. ”Sur” es un tango de 1948, compuesto por Homero Manzi. Esta obra toma como objeto uno de los barrios del sur de Buenos Aires. Es más bien un tango vocal, en el cual la orquesta establece un contexto precioso para la guitarra y el bandoneón, interpretado por Néstor Marconi. Marconi es uno de los más famosos bandoneonistas del mundo y presta su notable talento para este disco. Es una hermosa alianza entre la guitarra y el bandoneón. Un tango vocal, la interacción de dos instrumentos principales es muy agradable e incluso conmovedora. Es una obra cadenciosa y reflexiva, dulcemente memorable. “Historia del Tango” fue una gran obra de Astor Piazzolla, de 1980. Es prácticamente un concierto en 4 movimientos con la guitarra como instrumento principal y la flauta a menudo en dúo. Los cuatro movimientos son conceptualmente cronológicos, representando cada uno cuatro de las fases de las épocas históricas del tango. La primera época/movimiento es “Bordello, 1900” y está situada en la atmósfera subida de tono del burdel donde se bailaba. Representa lo que Piazzolla mismo consideraba como tango de la vieja guardia. La naturaleza de la Danza de esta época se ejemplifica con la fuerte pisada del principio. La guitarra y el oboe interactúan de manera natral en este arreglo. El descaro requerido es pronunciado perfectamente por la guitarra de Berta, junto con el oboe y la orquesta. Berta golpea con inteligencia con los pasos energéticos y apasionados contra el fluido oboe. El segundo movimiento/época es “Café, 1930”. En este momento, el tango ya no se baila, ya que es considerada como música para ser escuchada, de acuerdo con las notas. Este periodo fue un momento de gran atención a la música en sí. Si bien no obliga a bailar, sigue existiendo un lento movimiento de los cuerpos, en un afecto romántico y melancólico. Amantes sentados escuchando juntos es algo retratado de tan buena manera en las interacciones de la guitarra y el oboe. La segunda fase de la obra se eleva por encima de la melancolía en una demostración más dulce y brillante de lo que los amantes disfrutan juntos en la música. El tercer movimiento/época es “Nightclub, 1960” y representa el “tango nuevo”, que era universalmente reconocido. Fue el mismo Astor Piazzolla quien desarrolló y dio forma a este nuevo tango. Esta obra es verdaderamente Piazzolla con todos sus movimientos extravagantes. Está arreglado extraordinariamente por Carlos Franzetti. Es sensual y apasionado, con cambios impredecibles. Berta se mueve fluidamente de andante a adagio y viceversa una y otra vez. La pieza está muestra un completo contrapunto con respecto a la melancolía de la anterior. Berta es fenomenal en su ejecución. Si uno necesitara alguna vez un recordatorio de porqué Berta Rojas es una guitarrista sin igual, esta pista sola (“Nightclub 1960”) es suficiente para recordarlo. El cuarto movimiento es “Concert d'aujourd'hui, 1980”, y es una exposición sobre el futuro del tango. Con una mirada por encima del hombro hacia el pasado, Piazzolla fija su mirada en lo que está por venir, y crea un mapa de cómo llegar hasta allí. Piazzolla mismo dijo alguna vez que le recordaba a Bartok y Stravinsky. La disonancia es deliciosa, y el extraño movimiento de este tango es fascinante. La guitarra de Berta corta contra la orquesta de forma precisa, y por momentos, casi surrealista. Es la respuesta de Dalí a Picasso. La primera de las dos piezas de Carlos Gardel es “El día que me quieras”. Fue compuesta en 1934 como pieza de cine para una película del mismo nombre. Si bien no es estrictamente un tango, contiene elementos fácilmente reconocibles en este género. Es probablemente el trabajo más reconocido de Gardel. Lánguidamente romántica, es fácil imaginársela como banda sonora de una película. Berta toca por encima de la orquesta suaves y expresivos graves. El oboe de Andrés Spiller está repleto de anhelo y vida. “Naranjo en flor” (1944), de Virgilio Expósito está basado en un poema escrito por el hermano de Virgilio, llamado Homero. Es una obra de impresionante musicalidad. La capacidad artística de Expósito es exacta y llena de propósito. Berta y la Camerata Bariloche dan en el clavo en su ejecución de la obra. Es una obra meditativa y reflexiva, y trata de cómo se pierde el amor. No es en absoluto deprimente, pero es ciertamente desgarrador. “Nocturna”, de Julián Plaza, es la segunda pieza de milonga del disco. Nuevamente, incita de forma única a la danza. No se parece en ningún aspecto al Nocturno de Chopin. Esta pieza es divertida y festiva. La vivacidad de Berta es divertida al tiempo que retrata energía y alegría. “Oblivion”, también de Piazzolla, escrita en Roma en 193 para la película Henry IV de Belocchio. Es probablemente mi pieza favorita del disco. La tonalidad y el fraseo de Berta son exquisitos, y la orquesta es exuberante. Es una obra contemplativa y exigente, tal como lo advierte Nietzsche cuando dice “Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti”. “Por una cabeza”, la segunda pieza de Carlos Gardel también fue escrita para el cine, específicamente para la película “Tango Bar”, de 1935, aunque ganó enorme reconocimiento como la pieza que Al Pacino bailó en la película “Perfume de mujer”, de 1992. El duo de la guitarra de Berta y el bandoneón de Marconi es encantador, y los violines añaden una dimensión extra, creando un cuarto eje en la pieza brillante. “Palomita blanca” es la pista que representa al vals criollo, y fue compuesta por Anselmo Aieta en 1929. Aunque es conocida como la versión argentina del vals, no es realmente una pieza de danza, sino más bien una canción. Esta obra posee una cadencia y un balanceo que lo pone a uno en humor para el vals. El bandoneón es precioso junto con la orquesta en esta pieza. Berta, por otro lado, trabaja en y alrededor de la orquesta, en una asociación de delicadeza. Berta Rojas es la solista principal, pero con estos espléndidos arreglos de Franzetti, ella se convierte en una de las voces de la orquesta. Popi Spatocco es el magistral conductor de la Camerata Bariloche y logra sacar lo mejor de esta orquesta. Berta trabajó de cerca con Franzetti para tomar los mejores ejemplos del tango y obras influenciadas de este género para crear un abanico fantástico de la riqueza musical argentina. Berta ha tomado la genial obra de Piazzolla “Historia del Tango” como el corazón del disco del mismo nombre, pero ha expandido las fronteras más allá de la música de Piazzolla. Ella incorpora música que es de inspiración o sonido tanguero para revelar las profundidades y alcance de la influencia del tango. Berta ha tomado la genialidad de trabajo de Piazzolla, “Historia del Tango” , como punto de apoyo de su álbum que lleva el mismo nombre, pero ella fue mucho más allá de los estrechos límites de la suite de Piazzolla. Incorporó música que no sólo pertenece estrictamente al género del tango, sino también música similar, parecida, para revelar las profundidades y la amplitud de la influencia del tango. Berta Rojas posee un enfoque único y una pasión por la música de América Latina. Ella infunde esta música con estilos de música clásica y jazz y se lo ofrece a un público mucha más amplio, jamás imaginado por los compositores de estas obras. Ella no es sólo embajadora de la cultura paraguaya, Berta Rojas es una embajadora de la música.

Travis Rogers Jr.
THE JAZZ TIMES
[ USA ]